El Centro

5 05 2008

Efecto Jet-Lag, a las siete en pié.

Desayuno pan con mantequilla y un café con leche.

Salgo a la calle.

Camino, bus, camino.

Estación El Retiro. Pregunto por los horarios de bus para Mendoza.

Como una milanesa, camino, camino.

Pregunto por una calle en castellano, me responden en inglés. Digo “Thank You“.

Camino, camino, como un alfajor de maicena y dulce de leche.

Saco unas fotos.

Pregunto por el barco hasta Montevideo.

Camino, camino. Hasta la polla de caminar.

Cojo el subte. Vuelvo al albergue. Como los cacahuetes del Juanan, un cacho del fuet de la abuela de Andreas, patatas chip y una naranja.

Siesta de 2 horas.

Subte. Camino. Puerto Madero. Unas fotos. Camino. Mas hasta la polla de caminar.

Descubro preocupado que he perdido mi DON para la orientación. Concluyo que es el mapa que llevo, que está dibujado al revés, con el sur hacia el norte. Me alegro.

Vuelvo al albergue. Me ducho. Paseo por San Telmo y ceno en el sitio romántico-decadente y vacío regentado por una matrimonio mayor enfrente del mercado.

Llego al Locutorio-Internet.

PD-Los argentinos de Buenos Aires hablan con “sho, sho, sho y más sho“. Quinto tópico.

Aquí las fotos de ayer y de hoy, como quiere en Andrews.





San Telmo

4 05 2008

Chelo me dijo “Buenos Aires te va a encantar. Es tango. Se respira tango, se vive tango“. Y yo cuando he llegado lo único que he visto ha sido una ciudad con aspecto de Valladolid en domingo, con el sol blanco que todo lo estropea, edificios claros y modernos, de cristal y aluminio, con máquinas de aire acondicionado en cada ventana, y grandes avenidas. Como Valladolid cuando se cruzaba para ir a Lugo.

Le he dado un poco de margen. Es domingo y los domingos son domingos en todo el mundo. Había que esperar a una luz un poco mejor.

Cuando he caminado por San Telmo he cambiado de opinión. El suelo adoquinado, las calles mas estrechas, con casa viejas y bajas, y bares donde sonaban tangos, en directo, bailarines y guitarristas por las calles, también estatuas estilo Ramblas. Y olor ha asado. Primer tópico.

He recorrido desde Plaza Dorrego donde había un mercado que se monta los domingos donde se vende desde pinturas a sombreros y antigüedades. He recorrido calle Defensa hasta Plaza de Mayo, la Plaza Catalunya de aquí, y donde el tonto del Ismael Serrano cantaba aquello de las madres de Mayo. Todo el recorrido lleno de grupos tocando o bailando y paradas de las cosas que se venden en todos los mercados callejeros del mundo: pulseritas, pañuelos, collares, cuadritos, objetos antiguos, y hasta un “donde está la bolita“, pero sin voz de cazalla y vestido con un gersey de pico, una camisa y un peinado de universitario de Oxford, porque dicen que aquí los delincuentes visten de traje. Segundo tópico.

En Rusia no hay ensaladilla, ni en china rollitos de primavera, ni en Pekín se puede comer pato Pekín. Pero aquí si que venden empanadas, y no se llaman empanadas argentinas, se llaman simplemente empanadas. Eso es lo que he comido y estaban buenas y baratas. Tercer tópico.

A las 3 todo se ha parado: jugaban Boca contra Riber en La Bombonera. Daba miedo ir por la calle. Ni un coche, ni un alma, y todo en silencio. He sabido que ha habido un gol por los gritos. Cuarto tópico.

Después de deambular un rato mas por el centro, por una calle que debe ser el Portal de l’Angel de aquí, y llegar hasta El Congreso, he cogido el subte (metro) y he vuelto al albergue. He prometido a Amanda que voy a ser una persona limpia y que no voy a llevar la misma ropa una semana. Así que me he duchado. Cumplo mis promesas.

Me falta un tópico: los argentinos hablando en argentino. No he hablado con nadie, pero cuando lo haga espero que sea cierto lo que pienso: exageran el acento a llegar a España. De momento por lo que he oído no dicen mucho el “sho, sho, sho y mas sho“.